Hasta ahora, la escoliosis era considerada una desviación lateral de la columna vertebral que tenía una causa desconocida en la mayoría de los casos (80%) por eso se llamaba idiopática.
Los últimos estudios realizados por la Dra. Coillar han demostrado que la escoliosis se genera cuando un núcleo epifisario lateral de las vértebras deja de crecer y provoca un desequilibrio en el crecimiento del conjunto de la vértebra, ocasionando una angulación en las facetas articulares y un colapso en el desarrollo y crecimiento vertical de la columna. Depende de cuándo y dónde se genera el fallo, del tiempo que le queda por crecer, de la elasticidad de los tejidos y de la fuerza muscular, entre otros factores, se determina la gravedad de la escoliosis y la necesidad de un tratamiento específico o no. El resto de escoliosis (20%) tienen un origen congénito (defectos de formación durante la vida embrionaria) o forman parte de enfermedades neuromusculares (parálisis cerebral, poliomielitis, distrofias musculares, tumorales, etc.). La escoliosis pediátrica afecta a los adolescentes y tiene predominio por el género femenino. Se ha observado una predisposición familiar (genética) a padecerla pero no es hereditaria.

 

Tratamientos de la escoliosis

El tratamiento de la escoliosis idiopática debe individualizarse para cada paciente, dado que la gravedad y el potencial de progresión de la curva dependen de muchos factores. Las tres líneas básicas de tratamiento son:

– Observación (hacer controles periódicos).
– Uso de corsés de corrección.
– Cirugía (casos muy concretos).

La finalidad terapéutica ha sido, tradicionalmente, parar la progresión de la desviación de la columna o curva escoliótica, pero actualmente con el Sistema Dinámico SpineCor conseguimos mejorar 5º o más en más del 50% de los pacientes